Obesidad infantil
La obesidad es un mal que acecha a gran parte de la población mundial, pero cuando creíamos que solo tenía lugar en los adultos, parece ser que la obesidad infantil se ha vuelto más que frecuente. Aunque parezca mentira la falta de sueño influye directamente en las probabilidades de obesidad que puede tener un niño.
Diferentes estudios han demostrado que dormir mal puede hacernos engordar, es por ello que se deben controlar las horas de juego y de distracción de los niños. Se aconseja que el niño en su cuarto no tenga televisor para que pueda relajarse y descansar como corresponde, un chico debe al menos descansar 10 horas por día. Un sueño reparador ayuda a regular el metabolismo y esto, al mismo tiempo, reduce la incidencia de obesidad. Los mayores por su parte deben dormir un mínimo de 7 horas. Al mismo tiempo es fundamental controlar los horarios de comidas, almorzar, cenar o comer fuera de término tampoco ayuda.
