Cada película de Disney llegó al mundo plagada de personajes inolvidables, historias conmovedoras, mensajes profundos, música maravillosa y dibujos y colores elaborados con fina excelencia. Walt Disney fue el artesano de un mundo nuevo en cinematografía, en animación junto con música y sonido, y en técnicas profesionales de imágenes animadas que revolucionaron el mundo así como era conocido hasta entonces.
Les presentamos algunas de sus películas clásicas, comentadas por nuestro staff según cada uno de nosotros sugería un título basado en sus propias apreciaciones y sentimientos particulares. La selección fue sumamente difícil dado que cada película de Disney resulta verdaderamente una pieza fundamental en la historia del cine y dibujo animado. El resultado de nuestros esfuerzos, a continuación.
Clásicos de Disney
Una historia de Felix Salton.
Dumbo: Una historia original sobre la fe en sí mismo. Enseña principalmente que aquello de «ser diferentes» no es una maldición, y que debemos aprender a utilizar nuestras diferencias para destacar en la vida. Posee, además, una secuencia muy particular al estilo «flower power» y psicodelia, a raíz de una borrachera severa del pequeño elefante. Dumbo es una suerte del «patito feo» imperdible.
Fantasia: Es la combinación de animaciones y música desarrollada maravillosamente por Walt Disney pero llevada al extremo. Posee tanto admiradores fieles como detractores. Famosa e imperdible la animación de «El Aprendiz de Mago», uno de los cortos que posee este largometraje, donde las escobas cobran vida para ayudar a Mickey a llenar la fuente mientras el Mago Maestro duerme, y los acontecimientos catastróficos que un poder «inmaduro» acarrea.
La Dama y el Vagabundo: Aventuras de un perro vagabundo que se enamora de la perrita opulenta y bella del barrio, de cómo la deslumbra con su esencia natural y finalmente conquista su corazón. La escena más memorable: la noche en que él la lleva «a cenar» al callejón detrás de un restorán napolitano, y el dueño de la fonda (amigo del perro) les canta una serenata bajo la luz de la luna. El primer beso más famoso de la historia.
La Cenicienta: Otro gran clásico cuya historia es conocida por todos: las injusticias sufridas por una chica cuyo padre ha muerto, quedando a merced de una madrastra rencorosa, y de medias hermanas que hacen de la vida de Cenicienta un suplicio. Ella cocina, lava y plancha sin el menor reconocimiento por parte del mundo; Todo cambia cuando aparece su «hada madrina» y le propone conquistar al príncipe en una noche de gala y mucha magia.
Los tres Caballeros: Walt Disney innova con la mezcla de dibujos animados y seres humanos reales en esta película. Se trata de un reconocimiento especial a la cultura latinoamericana, con un corto de un «gaucho» argentino, y tributos especiales a México y Brasil. La ocasión: el cumpleaños del pato Donald. Efectos psicodélicos con la llegada del Gallo Pancho y una adaptación de la clásica canción mejicana «Ay, Jalisco, no te rajes!» para sorprenderse y morirse de la risa.
Alicia en el país de las maravillas: Disney convierte el cuento infantil de Lewis Carroll en un clásico. Alicia se aburre y da rienda suelta a su imaginación; ve a un conejo y le sigue a su madriguera, dando comienzo a una serie de aventuras de lo más bizarras. Ahora deberá escapar del País de las Maravillas antes de que la Reina de Corazones le atrape, en su loca demanda por decapitaciones. Ochenta personajes del libro original debieron ser reducidos, trabajo que demandó mucho tiempo y planeamiento. El resultado es un clásico surrealista que hace honor al libro.
El Rey León: Si bien —relativamente— reciente, esta adaptación de la obra de Shakespeare «Hamlet» se ha transformado en un clásico de las Películas de Disney en un abrir y cerrar de ojos. Primeramente, que la animación se ha combinado con computadora logrando un efecto superior y enorme profundidad para retratar los paisajes de África, y segundo, que las canciones y los personajes de esta película destacan todos ellos y cada uno de nosotros tiene su preferido. Inolvidable: la canción «Hakuna Matata», un canto a la vida que te deja de buen humor.



