Científicos de la Universidad de Edimburgo ha logrado algo que, hasta el momento parecía imposible: regenerar un órgano en un animal vivo. Esto ocurrió con el timo, una estructura glandular que es parte de nuestro sistema inmune, el cual se localiza en la parte frontal del corazón. La función del timo es la de crear linfocitos T, células que combaten diversos tipos de infecciones.
Los científicos modificaron genéticamente a los ratones para que pudieran aumentar sus niveles de proteínas FOXN1 que son las que activan los genes timo; de esta manera los científicos indujeron a la células inmaduras en el timo a activarse, y fueron éstas las que reconstruyeron el órgano en los animalitos de mayor edad. Lo nuevo aquí es que el tamaño del timo regenerado es mucho mayor al de los ratones no tratados. Con este avance científico se estima poder mejorar la función del timo para aumentar los niveles de inmunidad en personas mayores o en aquellos que carezcan de sistema inmune, consecuencia de alguna patología.


