Todos sabemos que dormir bien es necesario si queremos rendir bien durante la semana, un sueño reparador recarga energías y libera tensiones como estrés. Pero además de esto se ha comprobado que si no dormimos bien más del 50% de las veces, tenemos más riesgos de padecer diabetes tipo 2 o de sufrir obesidad, entre otras patologías.
Es cierto que la disposición genética es fundamental a la hora de evaluar enfermedades como la diabetes, el cáncer y otras similares. Pero también existen factores determinantes que determinan nuestra salud metabólica, entre ellos se encuentran los hábitos alimenticios, el ejercicio físico y, fundamentalmente, las horas de sueño. Dormir mejor o peor influye en la capacidad de nuestro organismo para controlar lo que comemos, metabolizar la glucosa y mantener el equilibrio de energía durante el día. Mejorar las condiciones ambientales como evitar el ruido o la luz a la hora de descansar, aumentan la calidad y duración del sueño, con ello también mejora nuestra salud.



