El ataque de pánico es una situación en donde el individuo sufre un temor intenso que aparece de repente sin previo aviso y con síntomas como taquicardia, transpiración, mareos, temblores, dolor en el pecho, dificultad en la respiración, y otros síntomas como también sensaciones producidos por un pánico inexplicable e incontrolable. Un ataque de pánico puede ocurrir en cualquier lugar estando despierto o durante el sueño. Estos episodios no solo se presentan con síntomas físicos sino que también con un intenso miedo, súbito, brusco e inesperado y con percepciones de malos presagios.
La causa se desconoce, pero en cada situación podrían existir causas de origen conocido o desconocido. La situación mundial actual lleva a las personas sensibles a manifestar ataque de pánico al involucrarse con situaciones negativas de enfermedades y muertes. Los síntomas se dan en personas jóvenes en adultos y hasta en los niños.
Una crisis de pánico podría durar desde 10 a 20 minutos, pero los síntomas pueden durar mucho tiempo más hasta que el organismo recupere sus funciones normales. El ataque de pánico es similar a un ataque cardíaco, por esta razón hay muchas personas que los confunden. Como estas crisis no se pueden controlar, y la persona queda presa de ese ataque, es recomendable la atención médica para que el profesional mantenga bajo control las crisis de pánico, a través de medicaciones y otras terapias.
Después de haber pasado un ataque de pánico, se tiene mucho miedo a que se repitan, con el agravante de que no se pueden predecir. El médico indicara un examen físico y una evaluación psiquiátrica, para descartar trastornos de salud y diagnosticar el ataque de pánico. El tratamiento se basa en una terapia que combina medicamentos y psicoterapia, los medicamentos utilizados son los antidepresivos, los sedantes y anticonvulsivos en casos graves. Esto debe estar bajo el control médico quien indicará las dosis, para evitar dependencia con los fármacos. Nunca tomar alcohol ni estimulantes cuando se es propenso a los ataques de pánico.
La psicoterapia indicada para los ataques de pánico, se basa en entender y controlar el estrés, reconocer los pensamientos que provocan temor y cambiarlos, aprender a relajarse cuando se presentan los síntomas y ayudar a superar los miedos. Cada persona puede tener una causa específica que le provoque temor consciente o inconsciente, según cada uno los ataques de pánico se pueden curar o no, pero con las terapias adecuadas este trastorno mejora.



