Tampoco se puede negar que esta herencia proviene de Europa, que es la base desde la cual se tomaron todos los modelos americanos, pero que al toparse con una situación diferente y un contexto distinto, ha generado un carácter realmente particular en cuanto a la relación entre civiles y militares.
Por supuesto que Europa ha padecido guerras de todo tipo: imperiales, mundiales, las revoluciones y varios enfrentamientos que han justificado la presencia militar en esas tierras. Por su lado en América es discutido si ha existido una o alguna amenaza real luego de conseguidas las independencias.
Sin embargo, América Latina posee una rica y variada cultura militar y por supuesto eso se ve reflejado en sus uniformes que han sido desde tiempos coloniales símbolo de respeto y adoración. Claro que el trabajo del militar es pelear en una guerra, y tan solo suponer que no se pueda diferenciar al amigo del enemigo genera escalofríos, por este motivo los uniformes militares son bien diferenciados. En especial entre las potencias que han sido rivales históricos.
Como ejemplo debemos tener en cuenta como los ingleses tienden a utilizar los uniformes con el color rojo mientras que Francia se inclina por el color azul en sus filas.