Dibujo de Walt Disney: El genio que llego a todos los niñosTécnica, Recomendados, Imagen, Películas |
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TécnicaCon respecto a la técnica de dibujo de Walt Disney, podemos decir que innovó en la frescura de las siluetas, rostros y expresiones, buscando siempre codificar a través de la imagen la sensación de frescura e inocencia propia de los niños: ojos grandes y expresivos, reflejos en las pupilas, cabezas grandes. Para comunicar más efectivamente a los niños, su dibujo se centró principalmente en los animales caricaturizados, si bien siempre existieron humanos en sus animaciones (salvo en el caso del Rey León, primer largometraje animado de Disney donde no aparecen hombres en toda la película). La caricatura de Disney responde a la técnica de dibujo de abstracción de las formas a través de círculos y curvaturas orgánicas. La idea es superponer formas básicas y, realizando intersecciones, sustracciones y posteriormente pequeñas ligaduras entre formas, se llega a un resultado iconográfico natural. Por ejemplo, la cabeza de Mickey Mouse es claro ejemplo de ello:
Como se aprecia en la seguidilla de adiciones y sustracciones, el proceso permite formalizar y estandarizar el dibujo para que siempre pueda ser llevado a cabo con el mismo resultado, algo fundamental si se lo piensa desde el punto de vista de que las animaciones están compuestas por una secuela de dibujos estáticos con pequeñas modificaciones entre sí. Primeros Clásicos de DisneyEntre los clásicos de Disney se destacan, comentados por nuestro equipo editor: NOTA : clickeando sobre las carátulas podrás leer información referente al título seleccionado. Las animaciones de Disney, el parque Disneyland y Epcot, son paradigmas de lo que un adulto para quién no ha muerto la infancia puede crear para las generaciones nuevas. Basta pensar en crear un cuento para niños para darse cuenta de que meterse en la mente de un niño, una vez que uno ha dejado de serlo, no es tarea fácil o naiff. El genial Walt, sin embargo, ha llevado a cabo esta tarea una y otra vez con éxito internacional y, más aún, luego de haber muerto. Por un lado, las peliculas animadas, además de su excelencia visual y de historias y situaciones, han resuelto para los padres de varias generaciones asuntos morales dificilmente transmitibles a sus hijos. La obra de Disney desliza suavemente en el inconciente de los niños estandares éticos y ciertos cánones de la esfera emocional mientras se divierten prendidos a los personajes y tramas. No es producto del azar: la empresa Walt Disney ha siempre contado con el soporte de psicólogos especializados en infantes. Al mismo tiempo, las historias que cuenta son casi símbolos de la historia de la humanidad desde que es tal: el bien y el mal, lo interesado y lo desinteresado, el premio a la buena acción y el castigo a la especulación, la amistad, la sinceridad, contrapuesta a la vanidad y egocentrismo, etc. Para quien no lo ha hecho aún, se recomienda como un viaje maravilloso visitar el parque temático Disneyland en Florida, pues ninguna imaginación de lo que aquella gran obra es puede compararse a la realidad.
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